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09.07.2011
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FERFO: BÚSQUEDA Y DESPERTAR

Tomado de “El Ser Potencial: Para llegar a Ser lo que podemos Ser”
Del Profesor  Jaime Delgado

Erase una vez en un pueblo, había una persona al que todos llamaban Ferfo.  Ferfo era una de esas personas a menudo solitaria, había decidido que era mejor “estar solo que mal acompañado”, había decidido no involucrarse con la gente bulliciosa que solamente estaban interesados en la moda del momento: el fútbol o cualquier deporte o novedad del momento. Ferfo siempre andaba buscando algo, al comienzo no sabía qué, pero buscaba, creía que era un lugar y por ello al comienzo buscaba físicamente en los ríos, montañas, selvas, o cualquier lugar de su entorno inmediato y lejano.

Posteriormente buscó en su círculo inmediato, sus profesores, más en la mayoría de las veces ellos conocían menos que el mismo como alumno debido por un lado a la mediocridad de ellos y a su propia avidez por leer todo tipo de libros. Más adelante busco en las religiones, y a través de sus representantes y después de experimentar por varios años algunas de estas religiones, tuvo que abandonarlas porque desde su punto de vista no había congruencia entre el enunciado teórico y la práctica, pero sobre todo  porque sentía que esta no era la respuesta que íntimamente buscaba y cuya cercanía presentía. Posteriormente buscó en las denominadas tendencias de la nueva era, de donde bebió todo la información y conocimiento posible, hasta que se conecto con sagradas tradiciones de maestros, guiado por largos años con un guru que hasta la época actual es muy popular y reconocido, digno exponente de la tradición Védica de la india.  Su búsqueda continuó al cabo de un tiempo, porque a pesar de lograr profundo conocimiento intelectual y profundidad de las experiencias transpersonales, tampoco se sintió lleno y volvió a sentir la necesidad de seguir con sus búsquedas y encuentros. Luego se volvió fanático de varias escuelas, religiones y filosofías pero se salió de todas ellas, después de algún tiempo de experimentarlas y no encontrar satisfacción a su espíritu libre en busca de la libertad total.

Ferfo admiraba la grandeza del universo, muchas veces se extasiaba ante la contemplación y comunión con objetos de la naturaleza como una montaña, una puesta de sol, una noche de luna llena, las estrellas o las cumbres nevadas a las que con frecuencia acudía en busca de infinitud.

Ferfo se dio cuenta de que la mayoría de personas vivía una vida diferente a la suya.  Sus amigos sólo querían vivir intensamente los acontecimientos del momento, de la moda, estos podían ser; fenómenos masivos basados en sistemas de creencias impuestas por algún experto en mercadeo o por tradiciones antiguas, (el efecto era el mismo); fenómenos tales como el consumismo globalizado,  las religiones, fútbol, política, los escándalos que escalonadamente provocaban diferentes instituciones y personas de la comunidad nacional o internacional, también se sentían conmovidos por los efectos devastadores de “la naturaleza contra el hombre”.

Ferfo, veía que para romper con la monotonía de sus vidas, generalmente las personas se entregaban a la ilusión de la “re-creación” por medios abiertamente violentos a su naturaleza y dignidad, así pues bebían aguas-ardientes, absorbían el humo de químicos y de plantas, se inyectaban o absorbían sustancias que les arrojaban a incontrolables estados sic fisiológicos, estados mentales alterados que generalmente terminaban destruyendo sus cuerpos, su voluntad y sus vidas.  El más curioso de todos los sistemas de aletargamiento que todas las familias tenían era una cajita animada conectada a sus controladores por medio de la cual recibían instrucciones de cómo vestirse, cómo comportarse, cuándo y de qué alegrarse o cuando y de que entristecerse, cuándo y cómo re-crearse, recibían instrucciones de todo lo que tenían que ser y hacer.  Era una ley implícita tener una o varias de estas cajas en sus hogares,  oficinas, negocios y hasta en la calle, estas cajas podían ser de cualquier tamaño (cuanto más grande mejor) podía ser en blanco y negro o color, pero eso si todos debían tenerla y seguir sus instrucciones so pena de ser terriblemente juzgados por la colectividad como anticuados, de no estar “in” y otros juicios de gran valor, “para ellos”.  La gente de su pueblo  vivía adormecida por la forma de vida ya descrita y todos pensaban y vivían de la misma manera. De entre toda la gente, habían unos cuantos individuos como Ferfo, que pensaban diferente, pero aun ellos creían que nada se puede hacer y finalmente se entregaban a vivir con devoción al sistema, puesto que era más fácil, ya que de otra manera tendrían que navegar contracorriente,  ser auto-referentes,  auto-conscientes y eso requería de un gran esfuerzo y fuerza de voluntad, la cual aun es difícil de obtenerla porque es algo que no se puede comprar.

En la ignorancia de su gran poder e ilimitado potencial, la gente de su pueblo vivía un feliz letargo, que duraba largos períodos, a veces 500 años, otras veces 2000 años y aún más, dependiendo de los ciclos de la vida galáctica, al fin de cada ciclo, un avatar, elegido, enviado o iluminado (le daban distintas denominaciones y muchas veces peleaban entre ellos para justificar o defender esos nombres y su específico sistema de creencias) aparecía para restaurar mostrar lo divino e ilimitado potencial que mora dentro de cada ser, la historia recordaba a varios de ellos que marcaron la renovación de la especie.  Era común que después de algunos cientos de años los ciudadanos comunes recordaban y veneraban al individuo pero no practicaban sus enseñanzas, se quedaban con la forma y el rito pero perdían la verdadera esencia y camino de la trascendencia.

En su constante búsqueda, Ferfo había experimentado todos los bienes y servicios disponibles para cualquier ciudadano de este pueblo, pero nada de eso lo llenaba, más aun todas esas experiencias únicamente lo dejaban la sensación de más vacío y necesitaba llenarse con más de lo mismo, por lo tanto Ferfo desechó el consumo de tales bienes y servicios.

Ferfo buscó más allá de lo ordinario, viajó a sitios inhóspitos, subió a las grandes cimas, bajó a los abismos más profundos, estuvo con los sabios de los desiertos y de las selvas, viajaba a cualquier lugar que escuchaba que existía algo mejor que la vida rutinaria del común de la gente de su pueblo.  Ferfo había experimentado con las tradiciones ancestrales, había pasado largos días y noches dentro de rituales que le conectaban al abuelo o jefe tribal con la memoria de su tradición, y desde allí recibía información y sabiduría.  De tiempo en tiempo regresaba a su pueblo con nuevas cosas, nuevos sistemas de alimentación, nuevas teorías de pensamiento, otros sistemas de creencias, cosas que había aprendido en el camino y creía que servirían a la gente de su pueblo.  Todas sirven, y mucho –decía-  cada vez más gente de su pueblo tomaba la bandera de uno o varios de estos caminos y eran felices, a lo largo de varios años se veía los resultados en los cambios evolutivos que la gente experimentaba, los cuales a simple vista se podían reconocer.   Tanto había aportado Ferfo a su pueblo y se podía apreciar sus efectos, pero esto tampoco lo llenaba, así pues, su búsqueda continuaba.

Muchos años pasaron, muchas cosas tuvo que aprender y otras que des-aprender, aprendía y dejaba atrás la escuela, técnica, filosofía o prácticas en las cuales había solicitado membrecía, convirtiéndose en fiel discípulo y hasta fanático de la misma.

Siempre estuvo atento y preocupado por su pueblo, considerando como tal a toda la especie de los seres humanos y aun mucho más, su Unión se extendía hacia todas las formas de vida, en realidad sentía unión, familiaridad y devoción por todo cuanto existe.

Un día, mientras realizaba su práctica diaria de meditación, se quedó dormido y tuvo un sueño lúcido (se define este sueño como un estado en que el cuerpo está plenamente descansado y dormido, pero la mente está consciente de sí mismo con una lucidez más clara que la lucidez cotidiana en el estado normal de despierto, es decir tiene conciencia de su cuerpo dormido, de su cuerpo lucido en la ensoñación, además de la conciencia del momento) durante este estado se realizó el siguiente cuestionamiento y posteriores reflexiones.

Tanto buscar, ¿para qué?
Tanto caminar, ¿para qué?
Tanto aprender ¿para qué?
Tanto sufrir, tanto gozar ¿para qué?
Tanto frío, tanto calor, ¿para qué?
Tanta verdad, tanta mentira, ¿para qué?
Tanto tener, o no tener, ¿para qué?
Tanto amar, u odiar, ¿para qué?
Tanto ser, tanto no ser, ¿para qué?

¡¡Renuncio a todo!!

¡Solamente voy a Ser este instante!

¡Solamente voy a Ser lo que Soy!

¡Soy uno con Todo!

De ahora en adelante,

Renuncio a toda etiqueta de raza, ideología, religión, política, posesiones y todos los límites y aun la ilimitación.

¡Solamente Soy, aquí y ahora!

Con  este pensamiento fijo en su mente, con este sentimiento y actitud, como si fuera un mantra.

Se sumió en su meditación.  En el tiempo real (¿?) pasaron varias horas, en su conciencia paso un instante.

Ferfo tuvo clara conciencia de este diálogo interno y se llenó de alegría, no necesitó de ningún pretexto para ser feliz, tan feliz que transpiraba por todos los poros del cuerpo, su cuerpo vibraba intensamente, se sentía capaz de hacer cualquier cosa, se sentía capaz de Ser cualquier cosa, sentía como si varias partes de su cuerpo antes desordenadas y aisladas se hubiesen alineado en la posición correcta para Potenciar todo su Ser.

Lleno de esta felicidad intima, se llenó también de amor universal, a todo cuanto existe, al aire; al agua; a los pájaros; a las piedras; todo parecía cantar de felicidad, no había un yo o un tú, Todo era Uno, todo vibraba de la misma manera, no había diferencia de adentro o afuera.  Ferfo experimentó que podía ser piedra o árbol, pájaro o flor con solo pensar, podía ser montaña o rió, podía ser una ciudad o país o incluso podía ser el planeta tierra, sol o galaxia.   Ferfo podía ser todo o nada o ambas cosas al tiempo, todo era, nada más ni nada menos que un flujo de conciencia.

Todo el mundo ordinario era el mismo, pero no lo era. Podía mirar como varias capas que componían esta realidad objetiva, era como ver los átomos  de los que estaba conformado todos los objetos, o aun una energía más sutil que eso.

Todo era igual pero diferente, quería explicar el fenómeno pero no era posible hacerlo con los límites del lenguaje, y para permanecer en este estado recordó que no debía juzgar la experiencia ni etiquetarla, sino simplemente vivirla, y así lo hizo.

Ferfo reconoció que este era un estado de conciencia no ordinario, era un estado de conciencia trascendental, porque había trascendido mas allá de la conciencia trascendental, este estado era posiblemente el estado al que alcanzaron los santos o iluminados que se recordaba y admiraba en casi todas las culturas y en todos los tiempos.

Tres días con sus noches habían pasado en el tiempo lineal del espacio que ocupaba Ferfo.

Ferfo despertó a la realidad ordinaria de su tiempo espacio normal y solamente tuvo un leve recuerdo de lo que había hecho durante estos tres días, de hecho para el solamente había pasado un instante.  Las ideas no eran claras, se sentía cansado, algo desorientado, se volvió a dormir.

Cuando Ferfo tuvo nuevamente conciencia de sí mismo, de nuevo se sintió lleno de energía, poder, felicidad, reconoció el estado y supo que era real, así que aprovecho para preguntar qué debería hacer en el futuro

¿Había futuro?,

¿Estaba muerto?

Donde se encontraba

Que era

¿A quién preguntar?

Y de pronto escuchó una voz similar a la suya que le decía

-     ¿Qué quieres saber? ¿Qué está pasando? Preguntó Ferfo

-     llegaste donde querías llegar – dijo la voz

-     ¿Quién eres tú? -pregunto Ferfo

-     Yo soy Tú contesto la voz

-     No entien…. empezó a decir Ferfo, pero en ese instante se realizó la conexión y la claridad.

-así es-, se oyó decir a sí mismo, mientras que simultáneamente comprendió  que él mismo era, quien preguntaba y quien contestaba, mas tarde comprobaría que solamente necesitaba enfocar  su atención en algo para tener total percepción de aquello, no solamente de la parte en la que enfocaba su atención, sino del entorno global del objeto, sujeto, conexión, causas y consecuencias del hecho en cuestión, además claro está, la ubicación en el tiempo relativo.

Era un nuevo y desconocido nivel de conciencia lo que Ferfo estaba experimentando, antes nunca le había pasado, sin embargo recordaba haber leído  varios relatos de esta naturaleza.   Claro que había considerable diferencia entre las teorías de la  iluminación y lo que estaba experimentando ese mismo momento.

Entonces, Ferfo llevó su atención a lo que sabía de sí mismo, desde su nacimiento, a través de todos los eventos de su vida diaria, los mismos que pasaron de fugaz manera pero con total claridad, descubrió que si quería ampliar detalles de cualquier parte de su vida, sólo tenía que enfocar su atención en cualquier detalle y de inmediato se le abría la percepción total de esa actividad.

Finalmente Ferfo pensó en lo que debería hacer en el futuro, quería saber qué tenía que hacer y cómo hacerlo. Tan pronto tuvo esta idea, en su mente vio como la proyección de una película, en la que presenciaba una cadena de eventos donde se veía a sí mismo participando en una gran campaña mundial para preservar toda la vida del planeta en que vivía y además contribuir en la gran campaña mundial para lograr el despertamiento masivo de la población, pare ello se vio también los caminos para encontrar otros buscadores involucrados en la misma tarea.

El mensaje era claro, habría que re-educar a su pueblo.

Ferfo se dijo a sí mismo:

- Ahora sé lo que tengo que hacer y cómo hacerlo, no descansaré hasta lograrlo, voy a dedicar el resto de mi vida al cumplimiento de esta misión.   Estas expresiones salían de lo más profundo de su corazón, eran la expresión más sincera y pura de su esencia, sin embargo a continuación se encontró diciendo

-     No tan rápido Ferfo, tómate tu tiempo, busca similares a ti, hay miles de ellos dispersos en el mundo, desde todos los tiempos ha habido gente que ha estado trabajando, muchos otros que están en constante preparación para asumir su responsabilidad, también hay otros que han iniciado la búsqueda, que no saben que buscan, pero están insatisfechos con el actual estado de cosas en el planeta, oportunamente los encontrarás y podrás continuar acompañado tu tarea, sin embargo este camino no será un lecho de rosas, tendrás que trabajar duro y ser precavido, más fácil es navegar con la corriente y tu tendrás que navegar contra la corriente de lo establecido y del poder dominante, necesitarás toda la fortaleza e integridad para emprender este camino.

Luego él mismo se respondió:

- Con todo lo que Soy ahora, no será difícil; supo que hablo su parte emotiva y racional, pero luego se escucho decir:

-Un momento, allí reside el secreto, estoy en este estado solamente cuando me encuentro en meditación profunda o en sueños, este estado, no es posible mantenerlo permanentemente  debido a la falta de pureza física de mi vehículo (cuerpo) y de la contaminación emocional del planeta en el que vives, pasará algún tiempo hasta que se pueda estandarizar este estado en la vida diaria.

Ferfo conservo u intenso dialogo consigo mismo y finalmente se perdió en un ensueño ordinario.

La próxima vez que Ferfo despertó se sintió como todos los días, estaba optimista, se sentía saludable, lleno de energía, sin embargo algo había cambiado, había cierta urgencia por hablar con personas, sentía que algo tenía que hacer

Ferfo se dirigió a su amplia biblioteca privada, paseo la vista por los millares de libros, documentos videos, cds que había recolectado de sus numerosos cursos recibidos e impartidos por todo el mundo, entre ellos encontró material fundamental para su trabajo que recién empezaba.

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